Braga proyecta una agenda iberoamericana para fortalecer las Defensorías Universitarias
El encuentro articuló aportes de Brasil y Chile sobre ética de la escucha, cultura universitaria e instituciones capaces de prevenir conflictos y proteger derechos.
Braga, Portugal. El VI Encuentro de la Red Iberoamericana de Defensorías Universitarias (RIdDU), celebrado del 6 al 8 de septiembre de 2026 en la Universidade do Minho, reunió a especialistas de distintos países para examinar el papel de las defensorías, ouvidorias y provedurías en la protección de los derechos humanos en la educación superior.
Las intervenciones de miembros del Consejo Directivo del Instituto Latinoamericano del Ombudsman (ILO); Cristina Ayoub Riche, Katya Gualter y Ana María Moure Pino ofrecieron tres perspectivas complementarias. En conjunto, mostraron que una defensoría universitaria necesita una ética de atención cercana a las personas, una presencia activa en la vida de la comunidad y garantías jurídicas que aseguren su independencia y eficacia.
Una ética de la escucha
Cristina Ayoub Riche presentó la Teoría de las ocho C de la Ouvidoria: confianza, credibilidad, compasión, cordialidad, confidencialidad, coraje, conformidad y comunicación. Ex ouvidora general de la Universidade Federal do Rio de Janeiro, presidenta del Fórum Nacional de Ouvidores Universitários e de Hospitais de Ensino y ex presidenta del Instituto Latinoamericano del Ombudsman, situó la empatía y la escucha activa en el centro de una actuación ética y transformadora.
Su propuesta recordó que la legitimidad de estas instituciones no depende solamente de reglamentos y competencias formales. También se construye en la forma de recibir, escuchar y acompañar a cada persona, protegiendo su dignidad y evitando que su experiencia sea reducida a un expediente.
La convivencia universitaria expresada en el arte
Katya Gualter presentó Coabitares em Dança, Música e Poesia nas boas práticas da Ouvidoria na UFRJ, una experiencia que incorporó al encuentro la dimensión cultural, afectiva y comunitaria de la ouvidoria universitaria. El material audiovisual compartido en Braga reunió imágenes de convivencia, música, movimiento y participación en espacios de la UFRJ.
La presentación permitió comprender la Ouvidoria más allá de la gestión formal de solicitudes: como una presencia vinculada con la vida cotidiana del campus, capaz de reconocer la diversidad, generar pertenencia y abrir lenguajes de encuentro. La danza, la música y la poesía aparecieron así como formas de diálogo y de construcción de una convivencia universitaria más humana.
Las Defensorías como arquitectura de paz
Ana María Moure Pino, Profesora Asociada del Departamento de Derecho Internacional de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, presentó la ponencia Las Defensorías Universitarias y la Agenda 2030 de Naciones Unidas: su aporte a una cultura de paz desde una perspectiva latinoamericana y comparada.
La académica vinculó la función de estas instituciones con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 16 y propuso cuatro capacidades esenciales: escuchar mediante canales cercanos y confidenciales; proteger a quienes solicitan ayuda; resolver mediante orientación, buenos oficios o mediación cuando existan condiciones adecuadas; y aprender de los casos para prevenir vulneraciones, formular recomendaciones y mejorar las políticas universitarias.
La Prof. Moure examinó asimismo la incorporación de la Defensoría Universitaria al Estatuto de la Universidad de Chile. Subrayó que la independencia exige garantías concretas: autonomía orgánica, recursos suficientes, competencias claras, confidencialidad, protección frente a represalias y una adecuada separación entre las funciones de mediación y defensa.
Cooperación iberoamericana
El encuentro reafirmó el valor de la cooperación entre la RIdDU, el Instituto Latinoamericano del Ombudsman, el Fórum Nacional de Ouvidores Universitários e de Hospitais de Ensino y las universidades de la región. Esta articulación permite compartir experiencias y avanzar hacia estándares de independencia, accesibilidad, confidencialidad, imparcialidad y ausencia de represalias, respetando la diversidad institucional de cada país.
Las experiencias presentadas en Braga convergieron en una misma conclusión: las Defensorías Universitarias no solo atienden conflictos. También pueden transformar el conocimiento acumulado en prevención, confianza, mejores decisiones y una cultura efectiva de derechos humanos.






