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Territorios por La Paz. El post conflicto en Colombia

En el marco de la VII Asamblea General de Personeros (defensores del pueblo) de Colombia, los días 3 y 4 de diciembre pasados, se llevó a cabo en la ciudad de Cartagena de Indias un encuentro del que participaron numerosas personalidades representativas de organizaciones de la sociedad civil, de la prensa oral y escrita y de la política para analizar la marcha del camino hacia la paz y la reconciliación para terminar el tan largo período de guerra interna que afectó al pueblo colombiano.

En el acto de apertura de estas jornadas participó el presidente del ILO, Dr. Carlos R. Constenla y en uno de los paneles, el Presidente de la Federación Nacional de Personeros e integrante del directorio del ILO y el Director Coordinador de Relaciones Interinstitucionales con las Defensorías del Pueblo, José Pamiotti.

En diferentes partes de sus participaciones los representantes del ILO plantearon que el grave conflicto armado que vivió Colombia en los últimos cincuenta años generó relaciones políticas y sociales con incidencia económica generando fuertes restricciones a la participación democrática, a la calidad de vida de la población y a la efectiva vigencia de los derechos humanos. Sirvió, naturalmente, como justificativo para crear un imperio de miedo, de violencia y de abuso del poder. Colombia está inmersa en una crisis de derechos humanos, crisis que han sufrido de modo especial comunidades indígenas, afro descendientes, campesinas y desplazadas, defensores y defensoras de derechos humanos, líderes sociales y sindicales.

Ahora que hay en marcha conversaciones de paz entre el gobierno y los grupos guerrilleros, es importante insistir en que no puede haber paz real sin respeto a los derechos humanos Lo real es que los responsables de los graves abusos contra los derechos humanos que han tenido lugar en los 50 años del conflicto sean miembros de las fuerzas de seguridad, de los paramilitares o de los diferentes grupos guerrilleros deben responder de sus actos. Con impunidad no puede haber paz.

La reconciliación es el más importante desafío que debe asumir la sociedad colombiana después de tantos y tan trágicos años de guerra de conflicto. Difícil como todo proceso de reconciliación, pero que puede extraer de esa misma dificultad la fuerza necesaria como para dar un importante paso adelante en el desarrollo de una sociedad más justa, más democrática y más respetuosa de los derechos humanos.

1.- Un dato a tomar en cuenta es que todas las personas de buena voluntad empeñadas en llevar adelante el proceso de paz tiene diferentes puntos de vistas por convicciones personales o bien por las diversas experiencias y roles que han desempeñado o vivido durante el conflicto.

2.- Los alcances de la reconciliación se encuentran más allá de un acuerdo con cualquier grupo armado al margen de la ley.

3.- Una cuestión de especial importancia es la incluir a toda la población del conflicto armado que, como consecuencia del conflicto ha estado excluida de la dinámica económica. Sin embargo reparar y darle oportunidades las más de siete millones de víctimas (el 16 por ciento de la población), desborda las posibilidades de cualquier gobierno sobre todo por la premura de la demanda. Téngase en cuenta que el nivel de pobreza entre los desplazados por ejemplo alcanza al sesenta y tres por ciento y el de la pobreza extrema es del 35 por ciento, cunea nivel nacional es del 9 por ciento.

4.- Para avanzar en ese proceso de inclusión es necesario abrir las puertas a grandes acuerdos entre los sectores sociales económicos y políticos.

Existen ya experiencias en ese sentido. Existen empresas que han contratado a grupos organizados de campesinos, mujeres que son cabezas de hogares y otras víctimas de la violencia que tienen muchas menos oportunidades que el resto de la población como proveedores incorporado en sus cadenas de producción, lo que ha tenido muy buenos resultados.

Es decir que este proceso no está sustentado en razones de caridad sino de utilidad recíproca y de beneficio mutuo. Dar ese paso no es nada fácil nipa ralos unos ni para los otros. Para los empresarios porque tal vez prefieran relacionarse con cadenas de producción más seguras y no arriesgarse.

Para los sectores vulnerables que asumen esta responsabilidad porque los obligar a una formalización incómoda y que los desafía a cumplir papeles para los que no fueron educados. En relación al papel de las Personerías señalaron que los defensores del pueblo o personeros tienen la responsabilidad de estar atentos a la situación de los derechos humanos.

De ese modo les cabe: Cabe a los defensores del pueblo o personeros evaluar los progresos, avances y debilidades y eventualmente las insuficiencias de las entidades territoriales en la aplicación de la Ley de Víctimas, y en especial en qué medida está aplicándose la política pública de asistencia, atención y reparación integral a las víctimas en cada territorio.

Surge del artículo 174 parágrafo 3°. Teniendo en cuenta que el factor principal en el cumplimiento de la Ley de Víctimas es la “voluntad política” los defensores del pueblo o personeros, deben atender especialmente este elemento subjetivo porque se ha demostrado que municipios con muy bajo recursos han cumplido con la totalidad de sus competencias.

Las estadísticas, contenidos y otras consideraciones, formarán las conclusiones de los defensores del pueblo o personeros que servirán a su vez como insumos para la formulación y/o adecuación de las políticas públicas con base en información real y verificable.

Incorporar nuevas variables de análisis incluyendo elementos de enfoque diferencial tales como género, edad y pertenencia grupos poblacionales, lo cual contribuye a establecer cómo y en qué medida las violaciones a los derechos humanos afectan grupos determinados de personas que por su condición se pueden considerar de especial vulnerabilidad.

Asegurar que todos los niveles institucionales del país se expresen en clave de derechos humanos.